Análisis y conclusiones

Se han tomado en cuenta cantidades de palabra, incidencias, asociación y relación de conceptos, que ayuden a distinguir las singularidades en el pensamiento de los artistas; es decir, evidenciar las representaciones sociales y sus diferentes prácticas; encontrando que, en las etapas propuestas (Sentido de vida, sentido de ser y realización interior), hay un vínculo directo con la edad y el grado de experiencia. De tal manera que, en su mayoría, los artistas se inician en esta práctica por una influencia externa modelada por los medios de comunicación entre los que se difunde una imagen o idea del “artista estrella” o bien del “comediante exclusivo de su arte”; categorías propuestas por Duvignaud hacia 1966 y cuya vigencia nos revela una reproducción de cánones que legitiman aún esta actividad. El artista estrella es un objeto de consumo, instrumento dentro de la industria del espectáculo que difunde ideales estéticos y morales y coadyuva al funcionamiento cultural. Promueve -usando la nomenclatura de Villegas- un discurso teatral y artístico hegemónico en el que se pone en juego su propia imagen. Por otro lado, el actor exclusivo de su arte, mantiene una afiliación romántica de talento y genialidad en defensa de su propia creación y de una idea del arte sublime que lo condena a una semi-miseria y se ilustra en algunas oraciones:

Quería ser actriz desde pequeña…Yo veía las telenovelas infantiles… Pensaba que todo el tiempo iba a estar de gira, haciendo teatro y solamente dedicándome a ser actriz, pues iba a hacer solamente actuar, que iba a aprender diálogos, investigar sobre el personaje, y estar entrenándome constantemente. (García Galindo, 14 de diciembre de 2017)[1]

Mis expectativas eran increíbles, era viajar por todo el mundo, estar en los mejores teatros  dejar a gente callada de lo impresionante que había sido el trabajo. Solo, tomando con un perro al lado, gozando mi grandeza. (Ramírez Vázquez, 12 de enero 2018)[2]

Confundía un poco qué eran esas expectativas a nivel profesional o qué era el ser o sería el ser famoso que vería uno en la televisión o el cine. (Pérez de la Cruz, 19 de enero 2018)[3]

Es importante mencionar que para todos los entrevistados fue necesario realizar estudios profesionales como parte de su deseo e ideas respecto al arte. Dicha preparación se dio a través de una Universidad, Escuela o Colegio[4] (sólo por retomar algunas de las nociones mencionadas por los entrevistados). En esa etapa que, también puede ubicarse entre ciertos rangos de edad, hay adquisición de conocimientos técnicos y experiencia; comienza a generarse un compromiso social y esto es así, entre otras cosas, por la influencia externa, la presión social respecto a la solvencia y la modificación de las expectativas que puede variar dependiendo de las relaciones interpersonales establecidas con artistas pertenecientes a otras ciudades o bien, experiencias referentes al ámbito académico e institucional donde se confronta el domino técnico de la profesión, los ideales y tendencias. En muchos casos, la búsqueda de una preparación más actual o la confirmación de un sentido del arte más allá de los estereotipos, o de los prejuicios llevan por caminos donde demostrar y mostrarse a sí mismos que el arte es una actividad profesional de la que se puede vivir se vuelve prioritario:

Nunca había una solvencia que nos permitiera un estilo de vida más despreocupado. Mi idea era estudiar cine para tener más publicidad porque en esa época la gente para tener publicidad estudiaba cine, ahí 1999, yo veía como una posibilidad que me permitiera tener un ingreso que fuera superior que el que habían tenido mis papás” (Cano Camacho, 10 de enero 2018)[5]

La constante aquí es que decían, en Puebla no existe un gusto por la cultura, no existe la actividad teatral que vas a hacer. Ante ese panorama siempre me daba coraje y decía, bueno pues si no existe hay que crearlo (Reyna Álvarez, 06 de febrero de 2018)[6]

En principio poder vivir de él, eso era muy preocupante para mí, cuando todo el mundo me encontraba y decía que estaba estudiando arte la mayoría de las personas me decía que me pusiera a trabajar, en lugar de hacer algo como hobbie, entonces en principio creo que mi expectativa era callar la boca de todos los que me dijeron que no se podía”. (Alonso Hernández, 06 de febrero 2018)[7]

 

A este pensamiento se suman las influencias de la actividad artística del entorno, movimientos sociales, culturales y sucesos específicos donde se revela la condición humana como uno de los conceptos que pertenece a las representaciones de palabras núcleo donde sobre sale Vida, relacionada a su vez, directamente con Arte y Teatro[8].

Nadie me ayudaba y pasaba que yo llegaba una hora antes y 5 minutos antes de la presentación seguía montando luces, afocando, tratando que se viera bien el trabajo… empecé a notar desde afuera un distanciamiento nadie se acomedía….y pensaba que hay muchas veces si eres de teatro independiente y tratas de hacerlo, no puedes pensar nada más en ti tienes que ver todo lo que te rodea. (Rejón Salazar, 14 de diciembre de 2017)[9]

Cuando nació mi hija fue el momento cuando entendí que había otras conexiones de vida con respecto a muchas otras cosas  que estaban fuera del ámbito en el que aparentemente no era la artística y que son cosas muy sencillas, cosas del orden de lo cotidiano. A partir de tener a mi hija, de verla crecer, de tener que adentrarla en la sociedad, implicarla en mi trabajo fue cuando empecé a entender que había cosas más allá de lo que ahora sé que son un poco las ideas decimonónicas del teatro, de la vida, del arte. (Cano Camacho, 10 de Enero de 2018)[10]

También sucesos políticos pero hablando de la historia de nuestro Colegio, el punto central de los 43 estudiantes, fue mal empleado, se tomó la lucha para otra cosa. Sucesos que en lugar de unirnos nos destruyeron y separaron, no sólo en el colegio sino con la Facultad. Pienso en los que vienen detrás de mí y se dejan contaminar o influenciar. (Falcón Alan, 14 de diciembre de 2017)[11]

En México estaba la opción de la ENAT y Bellas Artes, estuve un semestre, luego en la UNAM… ahí pasé el terremoto y aguantar, cosas maravillosas, o cosas que me costaba trabajo enfrentar o afrontar. Me daban un presupuesto en mi casa, luego excedía, no me administraba, había días en que no me alcanzaba para comer. (Saldaña Romero, 12 de enero 2018)[12]

Me ha tocado ver a lo largo del trabajo profesional del teatro, de la música, como va y viene la gente, como el talento no es suficiente, como el hecho de que las instituciones rigen a las compañías tiene que ver en el desempeño de las piezas, de los intérpretes, como es que a veces estas visiones institucionales no combinan con la mentalidad o el quehacer artístico, y como tener que equilibrarlo, me ha tocado ver cómo la gente se vence, como la gente no puede contra el sistema y ahí es donde han cambiado mis expectativas porque dejas de ver el mundo de colores que te imaginas al iniciar en el mundo profesional en las artes y se vuelve dependiente de las instituciones y si no es dependiente se baja la expectativa, es muy difícil ser un artista independiente. (Olivares Gómez, 26 de enero 2018)[13]

 

La modificación de expectativas y adquisición de experiencia hallan eco en otras de las clasificaciones propuestas por Dauvignaud: actor director escénico y actor empresario donde hay una preocupación constante por la difusión, la producción del espectáculo, la visión totalizadora del mismo y la idea del arte que fluctúa entre una franca codependencia con el espectador o bien como un servicio público al que todos pueden y deben acceder. Es necesario indicar que al menos la mitad de los entrevistados manifestaron su compromiso como padres o bien como cabezas de grupo; describiendo las dificultades para su conformación y estabilidad, así como su actualización constante. Deja entrever la relación de grupo con familia y arraigo, con identidad y espacio común.

Por lo tanto, el camino más recurrente es el de un artista que primero se identifica con las representaciones difundidas en el mercado. Luego, el contacto real con la profesión y su estudio le provee de experiencia y conocimientos, lo conduce a establecer compromisos en relación a su independencia, saliendo del núcleo familiar y conformando uno propio, saliendo de la dependencia económica en búsqueda de su propia solvencia, buscando un discurso o un estilo particular como artista.

Esos estados se emparentan con las dimensiones del Hacer y Saber; pero no resuelven el último bloque de preguntas concluyente para esta investigación donde se muestra el sentido de vida, existencia, ser y realización que se sobrepone a los fracasos y las frustraciones de las  que hay una buena dosis en este caso y que se ejemplifica en comentarios como:

Me refiero a mis hijos biológicos y a mis proyectos que han resultado o funcionaron y movieron cosas y te hicieron crecer es lo que cambia y también los fracasos y también ver el éxito de los demás y compararlo. (Ramírez Vázquez, 12 de enero 2018)[14]

Los fracasos que he tenido, los coscorrones que la vida me ha dado, ese bájate, no vueles, estás en la tierra, no vueles por un éxito pequeñito. (López Gutiérrez, 26 de enero 2018)[15]

Me hago esa pregunta cada quincena… Son los coscorrones que te van dando hay que apechugar, trascender esos momentos y crecer. (Calva Baez 26 de enero 2018)[16]

Yo decidí o creí haber decidido dejar el arte… me cansé de cierta manera de no encontrar un lugar, de no encontrar cómplices, de no saber cuál era mi rumbo, fue un año prácticamente (10 de enero 2018)[17]

Siempre las cosas administrativas (Gestión, Políticas) son las que a veces dan al traste con lo que está uno haciendo y que apagan el proyecto… Mis expectativas en cuanto a lo que espero de otras personas… nada, tengo que crearlo yo (Saldaña Romero, 12 de enero 2018)[18]

Después de casi más de 20 años dedicándome a esto pues uno se cansa entonces como que quiere alejarse, desde luego que no se puede porque ya está toda tu vida construida, (Alonso Hernández, 06 de febrero 2018)[19]

 

¿De dónde resulta entonces la supervivencia del arte como manifestación individual y cultural a un mismo tiempo?, ¿por qué los sujetos se obstinan en generar un sentido a través de esta actividad? Vale retomar las propuestas de Peter y Deleuze puesto que este criterio rebasa la idea del arte como experimentación o conocimiento (saber-hacer), rebasa la búsqueda de empatías e intercambios en lo intelectual y sentimental respecto a un público, y se centra en la posibilidad de sensación o de un volver a sentir lo intransferible, aquello que excede a la comunicación. En sus propias palabras, lo que han encontrado en esta actividad es que les hace “sentirse vivos”. La supervivencia del arte radica en su posibilidad de generar sentido al modo señalado por Ricardo Peter; sentimiento, sentir y sensación que, no relegados a la subjetividad, integran razón y emoción, inteligencia e instinto, de tal forma que el sentir es una forma de intelección y conocimiento. Sentir dice Peter es “darse cuenta”, “con-mover” para transformar la vida.

Pensaba yo quiero sentir eso, quiero expresarme libremente, quiero llegar a las personas y de alguna manera tocarlos, causar algo en ellos. (Rejón Salazar, 14 de diciembre 2017)[20]

Hace que te enamores de la vida, hace que la gente se enamore de ti, que te enamores del resto…si hubiera otra cosa que me causara eso, cuando lo descubra inmediatamente dejaré esto… Lo hago porque me gusta. Trato de inculcarle a mi familia eso, no hay mayor placer que sentirse vivo, Lograr conjuntar las condiciones para sentirse vivo. (Ramírez Vázquez, 12 de enero 2018)[21]

Tiene que ver con la identidad, con sentirte parte de un lugar. (Vidal Gómez, 12 de enero 2018)[22]

Me hicieron sentir algo que nadie ni nada más me ha hecho sentir, en ese momento no sabía qué era, hoy te puedo decir que me hacen sentir vivo (López Gutiérrez, 26 de enero 2018)[23]

Fue una sensación creo indescriptible, lo he sentido en otros momentos sin embargo creo que ese fue lo que apuntaló mis deseos de querer hacer teatro. (Vertiz Torres, 19 de enero 2018)[24]

El arte y lo que hace es ponerte en riesgo todo el tiempo… cuando se logra un acierto te sabe maravilloso… por eso creo que quiero seguir haciendo arte, para descubrirme en principio como ser humano (Alonso Hernández, 06 de febrero 2018)[25]

 

La autora Marilé di Filippo (2012), hace además una diferenciación entre sensación y sentimiento puesto que el sentimiento, como elaboración cultural y sumatoria de sensaciones, imágenes y conceptos deviene un discurso por donde el arte se fuga. Es aquí donde se prioriza la sensación como elemento fundamental para que la obra de arte acontezca y donde se establece al arte y propiamente dicho, a la creación, como una posibilidad de resistencia. Resistencia a la dominación puesto que es singular e intransferible, también a la política de lo común que condiciona la experiencia de lo colectivo, pues en una búsqueda de enunciación, rediseña las comunidades (familiares y artísticas) y los valores para cohesionarse a partir de rasgos de identidad que tienen que ver con el espacio (Puebla) como un laboratorio para experimentar la autogestión en un sentido amplio; proyecto de vida, proyecto familiar, proyecto económico y proyecto artístico. Como posibilidad de ensayo en cuanto a políticas o estrategias para llevar a cabo dichos proyectos, experiencia previa y competitividad mediada por el conocimiento de la comunidad con la que se comparten gustos y la posibilidad de introducir tendencias, aunque sea al seno de pequeñas agrupaciones con las que se convive.

Crear entonces es resistir, pero —retomando lo anteriormente expresado— ¿qué es lo que crea el arte? Como se ha enunciado, el arte crea perceptos y afectos, simplemente sensaciones que consisten en esos compuestos. Los perceptos no son percepciones, son independientes de quienes las experimentan, del mismo modo que los afectos no son afecciones sino que desbordan la fuerza de aquellos por quienes pasan. Las sensaciones, los perceptos y los afectos se tornan en la obra deleuziana y según sus términos, «seres» o fuerzas, que se valen por sí mismos, excediendo cualquier vivencia. Como aseveran Deleuze y Guattari «están en la ausencia del hombre, cabe decir, porque el hombre, tal como ha sido cogido por la piedra, sobre el lienzo o a lo largo de palabras, es él mismo un compuesto de perceptos y de afectos. La obra de arte es un ser de sensación, y nada más: existe en sí» (Di Filippo: 2012)[26]

[1] Puede verse en el vídeo “Grupal” minutos 0:34 a 1:33

[2] Puede verse en vídeo David y Paco, minutos 04:44 a 05:04

[3] Puede verse en vídeo Rafa, minutos 0:37 a 01:02

[4] Ver gráficas y encuestas en el siguiente vínculo:

[5] Puede verse en el vídeo Pablo, minutos 02:08- 02:50

[6] Puede verse en el vídeo Rubén, minutos 04:10- 04:30

[7] Material disponible sólo en audio, minutos: 02:16 a 02:49

[8] Ver gráficos de encuestas en el vínculo anteriormente citado.

[9] Puede verse en el vídeo Grupal, minutos 13:29- 14:33

 

[10] Puede verse en el vídeo Pablo, minutos 07:22-08:16

[11] Puede verse en el vídeo grupal, minutos 11:53- 13:11

[12] Puede verse en el vídeo Amancio, minutos 02:10-03:10

[13] Material disponible sólo en audio, minutos: 2:00:40-2:02:19

[14] Puede verse en el vídeo David y Paco, minutos 12:44- 13:20

[15] Puede verse en el vídeo Víctor Rubén, minutos 16:03-16:20

[16] Puede verse en el vídeo Alfredo, minutos 08:47-12:04

[17] Puede verse en el vídeo Pablo, minutos 08:30-08:48

[18] Puede verse en el vídeo Amancio, minutos: 08:56-09:42

[19] Material disponible sólo en audio, minutos: 05:25-05:45

[20] Puede verse en el vídeo grupal, minutos: 09:05-09:22

[21] Puede verse en el vídeo David y Paco, minutos: 18:35-19:32

[22] Puede verse en el vídeo David y Paco, minuto: 04:28

[23] Puede verse en el vídeo Víctor Rubén, minutos: 00:56-01:14

[24] Puede verse en el vídeo Jorge, minutos: 02:04-02:51

[25] Material disponible sólo en audio, minutos: 13:55-14:31

[26] Versión On-line sin número de página especificado en las referencias bibliográficas.